martes, 6 de octubre de 2009
Hotel Urban 5*...
... mozo en la puerta con frac y gorra de plato muy serio y dispuesto a abrir tantas puertas como le sea posible con la mayor profesionalidad. Se acerca un taxi que disminuye la velocidad evidenciando que quienes lo ocupan han llegado a su suntuoso destino. El mozo se acerca y se dispone a abrir la puerta con honores y reverencias. Del taxi baja una pareja de gays hindúes en vaqueros y camiseta D&G. Me encanta Madrid.
lunes, 17 de agosto de 2009
Un aplauso...
... para todos aquellos que se acordaron de mi cumpleaños y decidieron que es una ocasión lo suficientemente importante como para hacer el esfuerzo de coger el teléfono, marcar y... ¡hablar! Gracias a todos. Y gracias también a los medalla de plata: los que cogen el teléfono, teclean y mandan un mensaje. Todos los que os habéis decantado por una forma de contacto más personal y (y un 1% más complicada que dejar un mensaje en una pared virtual) me habéis hecho sentir más especial que de costumbre. ¡¡Un aplauso para vosotros!!
lunes, 8 de junio de 2009
Se equivocó la paloma, se equivocaba
Y donde dije digo, digo Diego. Y me retracto sin vergüenza, pero con bastante desilusión. Y doy marcha atrás sin arrepentirme, pero con las ganas pisoteadas. El piso, la independencia, quedó en agua de borrajas, aunque nunca he sabido lo que es eso. Que se esfumó, vaya. Que nada de nada. Que sigo en mi cuarto con la cocina a un tabique y el cuarto de mi hermano en otro. Qué le vamos a hacer... A una, que no le gusta que la timen ni pasar por el aro. Llamadme rara, pero, hasta donde yo sé, engañar es un motivo más que legítimo para no firmar, ¿o no? Y sí, mis cojones y mi orgullo personal intactos, pero mi vida como inquilina, mi acreditación como españolita de a pie que hace cálabas para llegar a fin de mes, se fue al garete... Por ahora. Un tiempecito de luto que cierre hostilidades y volveré a la carga. A quien se lo cuente me responderá con un "¿Pero has visto, alma de Dios? Eso pa que aprendas! Que como en casa no se está en ninguna parte". Y yo sonreiré y diré algo así como "Sí. Eso será"
jueves, 7 de mayo de 2009
¡TENGO PISO!
Y qué mejor forma de celebrarlo que escribiendo un nuevo artículo en este casi desaparecido blog que ahora retomo con ansia, energía, y en un momento acojonante y maravilloso de mi vida. ¡tengo piso! ¡¡Dios mio!! ¿¿¡Qué he hecho!?? ¿¡Dónde me he metido!? Pero, alma de cántaro, ¿tú sabes lo que estás haciendo? Con la vida como está, con la crisis, que ya sabes tú cómo están las cosas, con lo chica que eres todavía, que eres una niña, y con piso ya!! Menos mal que no se te ha ido la cabeza del todo y, por lo menos, es alquiler. Por lo menos, te puedes arrepentir, y volver al calor del hogar, donde el frigorífico siempre está lleno, tienes que poner y quitar la mesa cuando te digan, subir a tender y destender cuando a la señora de la casa le plazca, pedir permiso para liarla parda con tus amigas y pedir perdón por llegar a las 12 de la noche un martes. Habrase visto. Un martes a las 12... Pero nada. Yo en mis 13. Que para algo nací ese día. Yo, que siempre he sido una temeraria y que, a poder escoger, cojo lo difícil mucho antes que lo fácil, me voy a un piso de alquiler. 107 metros vacíos, paredes blancas, 2 armarios empotrados y lavadero pá mi sola. Ole yo. Con un par.
Adiós a las frivolidades, a las planchas del pelo de 180€, a las cenas caras sin venir a cuento, a los chaneles y los diores, al colchón de cuatro cifras en la cuenta del banco. Hola a las trampas, a las deudas, a gastar la mitad del sueldo el dia 3 del mes, al pago a plazos...
Pero, hija mía, qué has hecho... Con lo mala que está la vida...
martes, 30 de septiembre de 2008
Poesía callejera
Detesto lo chabacano y callejero. Aborrezco el vandalismo (que siempre es gratuito) y a sus autores. Pero adoro el arte y todo lo que me hace sentir algo, todo lo que me mueve un resorte que me hace sonreír de repente sin querer. Todas las pequeñas cosas que hacen único un momento, que me hacen sentir bien instantáneamente y pensar en algo diferente por un minuto. No soy capaz de expresar en palabras las ganas de vivir que me transmiten esos detalles diminutos, casi imperceptibles para cualquiera que no esté muy atento a la vida que se desarrolla a su alrededor. Y, aunque estoy segura de que muchos de ellos se me escapan, los que descubro hacen que un día entero valga más la pena.
Podría poner muchos ejemplos. Aquí van los dos que últimamente más me han cautivado.
El primero está en Salamanca, justo al lado de uno de mis rincones favoritos, el Patio Chico.

Éste otro lo encontré la semana pasada en un autobús que me traía de alguna parte. Una pegatina de Cosmopoética en un cristal. No pude hacerle foto pero así también queda bonito:
Es de Cristina Peri Rossi, a la que espero que no importe que su poesía me haya emocionado tanto como para reproducirla sin su consentimiento.
sábado, 27 de septiembre de 2008
Malos tiempos para la lírica
Y, aunque me parece que hace media vida de esto, aun sonrío al recordar los lunes y los martes. El jazz, el amapola, el soul y el mirador. Y todo lo demás. Y me encanta pensar que lo mejor de mi trabajo han sido y son las personas que me he encontrado sin planearlo, casi sin quererlo.
No sé por qué surgió esto ni por qué no me lo borré hasta la tarde siguiente. Pone "Basta que alguien me piense para ser un recuerdo"
sábado, 6 de septiembre de 2008
Melancolía
Es 6 de septiembre y parece 6 de diciembre. Me he despertado envuelta en una mañana fría y lluviosa que ha dado paso a una tarde no muy diferente. Por la ventana abierta entra aire mojado. Las expectativas para la noche prometen, pero, hasta entonces, me voy a permitir el lujo de ponerme un poquito melancólica, de estar callada, de escucharme un poco y mimarme otro tanto. Y, así, de repente, en este ambiente melancólico, se me ha ocurrido que podría ser una buena idea poner en el blog una foto. La primera y la última que pondré. Mi primera foto.
sábado, 23 de agosto de 2008
A mi ordenador no le gusta Tuenti
Es un hecho empírico y comprobado. A él sólo le gusta Facebook. No sé, le tendrá cariño. Por algo con caralibro llevo ya más de un año y con Tuenti sólo 10 días. Será que lo considera el hermano español pobre y chabacano. He intentado subir una foto para el perfil no menos de 3 veces, pero mi ordenador no quiere cargarlas (en plural, porque lo he intentado con varias). Intento encontrar a mis contactos de mesenger gracias a ese gracioso link que está inserto en la página y es cuando mi ordenador dice basta. ¿Qué tú vas a buscar gente para agregarla? Ni de broma, vaya. Ahora mismo te meto un aviso de error con una referencia de siete cifras y cinco letras y te cierro todas las ventanas de internet. Y punto.
En fin... que no me queda otra que rendirme a la evidencia. Lo que me planteo es: en estos momentos de dudas y decisiones vitales, ¿no será que mi ordenador pretende decirme algo decantándose por la red social de Estados Unidos y pasando de la española? No sé, no sé...

viernes, 1 de agosto de 2008
Querida vecina:
Si usted me conociera, me querría. Pero como no tiene la suerte de conocerme sólo puede juzgarme en base a criterios bastante más profanos que se ven afectados (con la consiguiente alteración de la realidad que ello supone) por su síndrome de Diógenes. Si le molesta el ruido de las cañerías cuando abro el grifo del agua fría para enjuagar los platos porque se me cae la piel a tiras con la caliente, con gusto le daría el teléfono de mi casero para que le remitiera a él las protestas. Quizá a usted le haga caso y envíe a alguien a arreglarlo. Si las paredes son de papel de fumar haga usted el favor de denunciar a la constructora. Usted y yo podríamos haber sido como la Campos y Rociíto, manteniendo conversaciones insustanciales a la vera de los cordeles de la ropa. Pero no. Un buen día usted decidió empezar a golpear la pared cada vez que algo no era de su absoluto agrado y una, que es una moza formal, bajaba la voz hasta el susurro pese a estar en su casa y se pelaba las manos con el agua hirviendo por tal de no molestar al abrir el grifo de la fría.
Pero otro buen día usted se creció. No la culpo por ello. Yo también me crecería frente a quien se plegara a mi voluntad. Usted hacía y deshacía mi vida con sus golpes en la pared. Organizaba mis ritmos vitales con su mala leche hecha percusión... Pero el caso es que se creció. Y un buen día me llamó "bruja". Y eso sí que no. Por ahí no paso. Que una es servil y está dispuesta a no ver la tele y a pelarse las manos pero no tolera insultos. Sólo faltaría. Y desde entonces mi vida es un poco más divertida y creo que la suya es algo más taciturna. Tampoco la culpo. Si alguien me hubiera respondido (siempre a través de la pared, por supuesto) tal como yo lo hice con usted ese día, yo también tendría miedo. Pero de algo ha servido, pues ahora parece que las cañerías no molestan ni disgustan las conversaciones telefónicas a las 2 de la mañana. Y, ¿sabe qué? Si le molestan cumpla con sus amenazas que llegan a a mi humilde hogar apagadas por el ladrillo y llame a la policía para que nos riamos (de usted) un rato.
Lo que pudo ser y no fue... Ya nunca nos hablaremos sino a través del anoréxico muro cual Melibeas con sus enamorados.
Y, no se crea, iría a la puerta de su casa a escupirle mi desprecio y mis argumentos a la cara (por ese orden) si no fuera porque temo que me arroje o, peor, que me persiga por el pasillo arrojándome uno o varios de los 27 gatos que, en mi imaginación, habitan su hogar.
Un saludo de la vecina del 118
Pero otro buen día usted se creció. No la culpo por ello. Yo también me crecería frente a quien se plegara a mi voluntad. Usted hacía y deshacía mi vida con sus golpes en la pared. Organizaba mis ritmos vitales con su mala leche hecha percusión... Pero el caso es que se creció. Y un buen día me llamó "bruja". Y eso sí que no. Por ahí no paso. Que una es servil y está dispuesta a no ver la tele y a pelarse las manos pero no tolera insultos. Sólo faltaría. Y desde entonces mi vida es un poco más divertida y creo que la suya es algo más taciturna. Tampoco la culpo. Si alguien me hubiera respondido (siempre a través de la pared, por supuesto) tal como yo lo hice con usted ese día, yo también tendría miedo. Pero de algo ha servido, pues ahora parece que las cañerías no molestan ni disgustan las conversaciones telefónicas a las 2 de la mañana. Y, ¿sabe qué? Si le molestan cumpla con sus amenazas que llegan a a mi humilde hogar apagadas por el ladrillo y llame a la policía para que nos riamos (de usted) un rato.
Lo que pudo ser y no fue... Ya nunca nos hablaremos sino a través del anoréxico muro cual Melibeas con sus enamorados.
Y, no se crea, iría a la puerta de su casa a escupirle mi desprecio y mis argumentos a la cara (por ese orden) si no fuera porque temo que me arroje o, peor, que me persiga por el pasillo arrojándome uno o varios de los 27 gatos que, en mi imaginación, habitan su hogar.
Un saludo de la vecina del 118
sábado, 10 de mayo de 2008
Cosas que estoy aprendiendo en Costa Rica
Que a "gracias" siempre se contesta "con mucho gusto" aunque no hayas hecho nada de interés y hayas mirado con cara de asco a quien te pregunta. Que cualquier hora es la hora del pollazo. Que en recorrer 50 km en autobús se tardan 5 horas. Que absolutamente a cualquier comida o plato se le deben añadir arroz y frijoles. Que un trayecto de bus en la ciudad vale 20 céntimos. Que cuando tenga coche será una ranchera para recoger autoestopistas necesitados. Que se puede ser amante de la naturaleza, de todos los bichos que la pueblan y vegetariano yendo de matanza y comiendo chuletas. Que siempre es un buen momento para hablar con un desconocido. Que los ticos odian a los nicas. Que se pueden tener más de 5000 euros al mes y no tener dinero para comprar yogures.
Todo eso y muchas otras cosas que ya iré contando cuando vuelva a España.
Todo eso y muchas otras cosas que ya iré contando cuando vuelva a España.
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