jueves, 12 de abril de 2007

Me lo quitan de las manos...

¡Vaya chasco! Con mi sueldo de local leader de este verano quería, amén de pagarme el carnet del coche (que ya va siendo hora aunque ni me apetece ni tengo interés) costearme un lujo. Me gusta darme algún capricho caro de vez en cuando, normalmente en forma de maquillaje. Esta vez quería comprame un anillo de Cartier para lucirlo en unos dedos que, cuando llegue verano, tendrán unas uñas definitivamente largas, después de 23 años de intentos fallidos. Anillo, a lo mejor. Cartier: no. Estuve mirando modelos en su web y de cada uno debías solicitar información por separado, entre ella, claro está, el precio. Resultado: de 9 consultas 9 el más barato cuenta 1.080 euros. Conclusión: antes de 2008 hay un 95% de posibilidades de que en mi joyero no haya un Cartier. Las mismas de que mi álbum de fotos se vea incrementado con las de un nuevo viaje.
(Este es el de los 1.080. "Trinity",
el clásico por excelencia de la firma,
diseño de 1924 y joya de culto)

2 comentarios:

Javier Sánchez dijo...

Hablando de joyas...aún recuerdo ese momento de "si me queréis" en el que le quitaban a la lolita las joyas y "sarsillos" de la sorejas...qué momento...¿dónde estará esa reliquia?

Seño May dijo...

Jajaja yo casi que me voy de viaje contigo más que comprarme un Cartier, ¿eh?

A mi hermana le regalaron un reloj Cartier en el trabajo (valorado en 6000€) y, supuestamente, todos los meses le tiene que hacer una revisión (como la ITV, pero en un Cartier) y por lo visto le cuesta 200€ cada vez que va, aunque no se le haya roto nada... Así que, el Cartier puede estar ya valorado en 7000€...

... y la gente se muere de hambre.

Besitos indignados,

May.